Una inversión es la colocación de dinero con
el ánimo de obtener una ganancia. Es un préstamo que se le
hace a una entidad (financiera o no) que necesite financiación.
Por ejemplo, cuando se hace un depósito a plazo fijo en un
banco, usted está prestándole su dinero para que éste a su
vez lo preste; pero también puede comprar
OBLIGACIONES
NEGOCIABLES (ON’s) y prestarle dinero a una empresa
a cambio de la renta que ésta ofrece.
Pero,
últimamente, el dinero que usted colocó en una inversión
sufrió devaluaciones, pesificación y “corralito”.
Empecemos por
la pesificación. Usted, pequeño ahorrista tenía un depósito
en caja de ahorros en dólares y los transformaron al tipo
de cambio fijo que por cada dólar le daban un peso con cuarenta
centavos (U$S 1 = $ 1,40), pero, suponiendo que usted hubiera
podido sacar los pesos inmediatamente, comprar un dólar
le salía un peso con ochenta centavos (U$S 1 = $ 1,80) o
más. Desde el vamos, entonces, tuvo un pérdida del 23%.
Esa brecha fue
abriéndose con la devaluación sufrida después, que generó
inestabilidad financiera y desconfianza hacia la moneda
nacional. La devaluación, hoy por hoy, está descapitalizando
las inversión en más de un 40%. ¿Lleva la cuenta? Si,
hoy perdió más del 60% del capital que inicialmente usted
colocó con el ánimo de obtener ganancias.
Finalmente,
el “corralito” agrava ésta pérdida. Primero, querer vender
los plazos fijos reprogramados conlleva un descuento entre
el 24% y el 30%. Segundo, los límites de extracción en
caja de ahorro y cuentas corrientes no permiten juntar los
pesos necesarios para comprar dólares y el tipo de cambio
sigue aumentando, por lo tanto, entramos en un círculo vicioso
que no permite hacerse de los dólares necesarios para frenar
la descapitalización. Tercero, aún presentando un recurso
de amparo, podemos tener la mala suerte de obtener un fallo
favorable pero para cobrar en pesos y nos encontramos que
hay feriado cambiario...
Cabe aquí la pregunta: ¿qué podemos hacer para
detener éste proceso de pérdida de capital y recuperar algo
del dinero?
Podemos comprar acciones de empresas fuertes (por ejemplo,
aquellas cuyos ingresos sean principalmente en dólares)
o podemos hacer inversiones a largo plazo (compras de inmuebles,
proyectos de inversión, etc.). Pero hay algunas cosas más
que podemos hacer. LO
INVITAMOS A DESCUBRIRLAS.
Obligaciones Negociables
(ON’s)
Una obligación negociable es un título de deuda como un
bono. La emitirá una empresa privada que cumpla las condiciones
especificadas en la Ley 24441.
Este tipo de financiación es mucho más barata para las empresas
ya que ofreciéndole al mercado una tasa del 20% aproximadamente,
puede evitar pagar un 30% o más por intereses de un préstamo
bancario.