Es oportuno recordarles que el balance de un banco (
activo,
pasivo y patrimonio
neto), es al revés del de una empresa común, ya que los préstamos
que otorgan a los clientes son los activos del banco. Asimismo,
lo que representa un activo para el cliente generará una contrapartida
de deuda para el banco.
Una
caja de ahorros es una cuenta bancaria que puede estar a
nombre de una persona física o jurídica. Generalmente,
los bancos solicitan un depósito inicial pero no siempre
es un requisito necesario.
Con
la crisis económica, un elemento que quedó en desuso son
las cajas de ahorro en dólares o las cuentas bimonetarias.
Igualmente, los bancos se las están ingeniando para que
vuelvan a ser usadas. Por ejemplo, el Banco Río le permite
comprar dólares debitando el saldo de su cuenta en pesos
y acreditándole la cantidad equivalente de dólares en otra
cuenta denominada en la misma moneda. Así, usted puede
retirar los saldos en cualquier sucursal.
La
caja de ahorros es un producto (o servicio, como desee llamarlo)
totalmente estándar y no existe diferenciación entre bancos.
Por éste motivo, surgieron los programas de premios y recompensas.
Si usted mantiene un saldo fijo tiene chances de participar
en sorteos por premios que incluyen autos, electrodomésticos
o efectivo.
A la caja de ahorros se la considera un activo financiero
porque, sobre la cantidad de dinero depositada, le pagan
intereses. Pero la tasa de interés que se paga, generalmente
es baja (oscila entre el 1% y el 3%). En realidad, su principal
funcionalidad, antes del “corralito”, era la disponibilidad
(liquidez).
Actualmente, su función es similar, sólo que con las limitaciones
impuestas por las nuevas leyes económicas.