Hay, básicamente, tres tipos de crédito:
* Los hipotecarios, que son sumas
grandes de dinero, generalmente más de $ 20000 (veinte mil
pesos), que se destinan a la compra o refacción de una vivienda
o instalación industrial.
* Los prendarios, que varían
entre los $ 5000 y los $ 15000 (cinco mil a quince mil pesos)
y se usan para la compra de automotores y utilitarios.
* Los personales, de sumas
menores a $ 5000 (cinco mil pesos), que se utilizan para lo
que desee, ya sea un viaje, estudios, arreglos menores a la
casa o al auto y otros tantos destinos, aunque los bancos
(a través de su oficina de riesgo crediticio) ponen ciertos
límites ya que son los préstamos más fáciles de obtener.
También
hay líneas de créditos especiales que otorgan ciertos bancos
para el desarrollo de microemprendimientos, pequeñas y medianas
empresas. Las tasas de interés que cobran suelen ser algo
más bajas y se utilizan como impulso o incentivo para el desarrollo
de ciertos negocios.
En un nivel más corporativo, bancos de primera línea, otorgan
créditos para exportaciones e importaciones, apuntando al
fomento de sectores industriales completos.