En el mercado
de capitales se compran y venden acciones, bonos, commercial
papers y letes, entre otros; mientras que en el mercado
de derivados, se comercializan futuros, forwards, opciones
y swaps.
Una acción
es un derecho que se tiene sobre el capital contable de
una empresa y cuando compramos acciones, estamos dándole
a la empresa financiación.
Un bono
es un activo para el inversor que decide comprarlo pero
se transforma en una obligación para quien lo haya emitido,
por lo que yo también le estoy dando financiación a la
empresa emisora con la diferencia que no seré dueño de
una parte de ella. Un caso especial dentro de los bonos
es el de las obligaciones negociables. Ellas son
títulos de deuda emitidos por empresas privadas que prefieren
éste tipo de financiación porque producen endeudamiento
a una tasa más baja que la que le piden en el banco por
un préstamo.
Los commercial
papers son similares a los bonos y las obligaciones
negociables pero la diferencia fundamental está dada por
la forma en que se comercializan: a descuento.
Las letes
son Letras del Tesoro y, como su nombre lo indica, están
emitidas por el Gobierno. Se comercializan a muy corto
plazo (su promedio de vida es de 90 días) pero tienen
una particularidad que las hace interesantes para el emisor:
la posibilidad de renovar el plazo de emisión a través
del “ROLL-
OVER ”.
Ya entrando
en un terreno bastante más dificultoso, nos encontramos
en el mercado de derivados, donde los activos financieros
que allí se comercializan son más difíciles de identificar.
Los futuros, los forwards, las opciones y los swaps, también
llamados “derivados” son activos cuyo valor deriva de otro
activo subyacente que se comercializa.
Un forward
es un contrato entre un comprador que se compromete a
comprar un producto (que puede ser un commodity o moneda)
a un precio fijado de antemano en un cierto período de
tiempo, mientras que el vendedor se compromete a entregar
dicho activo por el precio que figura en el contrato.
Un futuro es muy similar a un forward. Sólo se diferencia
de él en tres puntos fundamentales: primero, los contratos
de futuros se realizan en bolsas o mercados de valores; segundo,
todos los días, tanto comprador como vendedor del futuro deben
cubrir las diferencias entre el precio especificado en el
contrato y el precio al que cerró en la bolsa el activo subyacente;
y, tercero, cuando un contrato de futuros es comprado o vendido,
las partes deben abonar un porcentaje del precio del contrato
como “margen” (que ayuda a disminuir el riesgo de default
– incumplimiento).
Las opciones difieren de los futuros y los forwards
porque limitan la pérdida del comprador al precio pagado por
la opción. Además, es un derecho, no una obligación, lo que
se adquiere. Una opción le otorga a su titular el derecho
de comprar (opción tipo call) o vender (opción tipo put) un
activo subyacente en un período futuro determinado y a un
precio fijo (strike price o precio de ejercicio).
Finalmente, un swap es la venta (compra) de una divisa
con un acuerdo simultáneo de recompra (reventa) en algún momento
futuro. La diferencia entre el precio de venta (compra) y
el precio de recompra (reventa) se denomina tasa de swap.