Algunas
recomendaciones para una lucha cada vez más difícil.
Internet es el escenario de varias luchas
virtuales: los proveedores del servicio entre sí, para
ver quién obtiene una mayor cuota del mercado, los
buscadores para demostrar cuál es más rápido,
más preciso o más usado, los creadores de virus
contra los antivirus, y por supuesto los spamers contra los
usuarios del e-mail.
Cuanto más crece la red, cuanta más
gente se conecta, más direcciones de e-mail existen
y más terreno hay para el spam, que puede ser desde
publicidades de productos hasta pesadas presentaciones de
power-point creadas por manos anónimas para recomendarnos
la necesidad de la oración, la meditación trascendental
o la amistad. Ambas “especies” tienen en común
lo mismo: un correo no deseado que hace perder tiempo al usuario
y roba ancho de banda a Internet.
Cada persona tiene su forma de eliminar el
spam que llega a su casilla, algunos eligen leer el asunto
o subject del email, tema con el que hay que tener cuidado
porque cada vez los creadores de spam son más creativos
en los asuntos, que por otra parte son de lo más variado
asegurándose así que alguien “caerá”.
Otras personas se inclinan por leer el remitente. En Argentina
este último paso es el más sencillo: nombres
ingleses son, salvo que uno tenga un amigo en el norte, garantía
de correo no deseado.
El spam no es solo una molestia, no es solo
una pérdida de tiempo. Últimamente se ha producido
una alianza entre dos de los mayores problemas de Internet:
el spam y los virus. Existen virus cuya principal función
es buscar y re-enviar la libreta de dirección de la
PC que infectaron, otros que la infectan para utilizarla para
enviar spam. También el spam es una buena forma de
difundir virus: dentro del mensaje vienen instrucciones que
indican a la PC bajar un virus o activar un código
que puede dañarla, cerrándose así un
circulo vicioso y peligroso para nuestra computadora.
Para luchar contra el spam existen
varias alternativas, entre las que recomendamos:
Uso de filtros
antispam: existen dos tipos, uno son programas
que funcionan combinados con el correo y otros son provistos
por los servidores de Internet, en algunos casos las empresas
los cobran, en otros son gratuitos. No son 100% eficaces y
cada avance que tienen, es contrarrestado por el avance de
los spamers. Tantos unos como otros van “aprendiendo”
y requieren de ayuda por parte del usuario, indicándole
cada vez que se “equivocan”. Por ejemplo el filtro
de Yahoo envía lo que supone spam a una carpeta llamada
“Listas de correo”, cuando se abre un e-mail de
esa carpeta se despliega un botón que dice “No
es spam”, que mueve el correo a la bandeja de entrada
e informa la servidor del error para mejorar su funcionamiento.
A pesar de esto, en nuestro uso diario, nos ha demostrado
una efectividad de cerca del 80%.
No contestar
un spam: si se responde se confirma al que
lo envía que la dirección está activa,
y así se asegura continuar recibiendo más correo
basura. Casi todos tienen un link para ser removido de la
lista. A veces ese link puede llevar a bajar un virus o un
programa de spyware, o simplemente ser removido de las listas......
por un tiempo.
Atención
al cargar la dirección de e-mail en un formulario de
Internet: muchas páginas requieren
para poder consultarlas que el usuario se registre, si el
sitio verdaderamente le interesa y le parece serio, ponga
su dirección verdadera. Sino coloque una cualquiera.
Una recomendación es tener una dirección alternativa
para registrarse en los sitios y usarla para confirmar la
clave o la información que el sitio le requiera. Muchas
veces el registro no es más que un forma de recaudar
direcciones para spam.
Use siempre
la copia oculta cuando envía un email a varios destinatarios:
de esa forma preserva la dirección de sus conocidos
y amigos, y además evita que si el e-mail sigue circulando
llegue a manos que la usaran para bases de datos para futuro
spam. Una recomendación adicional: ignore las cadenas
de e-mail. Son casi todas falsas: Microsoft no regala dinero,
ni Telefónica Celulares, solamente sirven para reunir
direcciones para spam. Tampoco se han registrado casos de
usuarios de Internet que hayan sufrido desgracias por no re-enviar
cadenas.
En caso de recibir un e-mail de esta clase, si es alguien
conocido, tómese un minuto y responda explicando que
sabe que esa información es falsa. También puede
recomendar visitar www.rompecadenas.com.ar.
Un sitio argentino que se dedica a luchar contra el spam y
las hoaxes (e-mail con bromas o información falsa,
como el ya clásico de Brian enfermo en el hospital
de niños).
Nunca compre
nada que se publicita con spam: ¿Cómo
confiar en alguien que consiguió su dirección
sin su consentimiento para comprar algo? Además cada
compra que ingresa de esa manera es un estímulo para
que el spamer siga “trabajando”. Los spamers consiguen
las direcciones de varias formas, todas ellas non santas:
robándolas (con programas que rastrean páginas
donde se registran usuarios), comprándolas (a otras
páginas que no tienen escrúpulos en vender a
sus usuarios) o con programas que prueban todas versiones
posibles de un servidor (por ejemplo: juan@yahoo.com, juam@yahoo.com,
juao@yahoo.com)
No genere Usted
más spam: esa lista de chistes es tan
graciosa... y larga. Esa presentación de power-point
enseña tanto acerca de la vida.... y pesa 500 k. Antes
de apretar el botón de re-enviar piense ¿verdaderamente
le interesa esto a mis amigos? ¿lo habrán recibido
ya? Valore su tiempo y el de sus amigos antes de tomar la
decisión de re-enviar.
Si reciben mucho spam... es tiempo que piense en cambiar
su dirección de e-mail. En caso de usar un correo
web gratuito, simplemente de de alta una nueva cuenta, si
usa un correo POP pago conéctese con su proveedor
para solicitar una nueva dirección.