Ya no buscan hacer daño,
buscan dinero. Cuenta la leyenda que el primer
virus nació como un juego que inventaron en los sesenta
los ingenieros de AT&T llamado “Core Wars”:
consistía en una lucha entre dos programas que buscaban
tomar la mayor cantidad posible de memoria en un sistema,
reproduciéndose a sí mismos.
Incluso antes de que existiera Internet los virus se difundían
por Arpanet (una red previa a Internet) y por los diskettes
con los que se intercambiaban programas.
Estos primeros virus buscaban dañar, hacer un chiste
o difundir el peligro de utilizar programas piratas (es decir
copiados sin la autorización del creador).
Internet, gracias a su gran difusión
y falta de control, fue el gran medio para la difusión
de los virus, especialmente por el correo electrónico.
Con Internet también nacieron los
gusanos: programas que no buscan infectar una PC sino reproducirse
y congestionar una red o hacer caer un sitio web.
Actualmente si bien continúan existiendo
virus que buscan causar daño, también hay otros
que tienen otro propósito: ingresar a nuestra PC para
conseguir nuestra libreta de direcciones y luego transmitirla
al creador del virus quien -una vez que cuenta con una buena
base de datos- la vende a un “spamer” es decir
quién se dedica a hacer envíos masivos de e-mails
con publicidad, lo que se conoce como spam o correo basura.
El spam son esos e-mails que recibimos en
nuestra casilla, sin nuestro consentimiento, en el que se
nos invita a comprar pornografía, psicofármacos
sin receta o métodos para hacer crecer algunas partes
de nuestra anatomía. Actualmente cerca del 30% de los
e-mails que circulan por la red son spam.
Uno de los virus que se dedica a esta tarea
de recolectar direcciones de e.mails es el Netsky que en este
momento es el de mayor difusión en el mundo.

Este tipo de virus es menos nocivo que los
otros porque no busca dañar nuestro equipo. Es una
suerte de buena y mala noticia: buena porque no perderemos
información ni deberemos re-instalar los programas,
mala porque se convertirá en una molestia leve, pero
constante: todos los días deberemos borrar varios e-mails
no deseados... o cambiar nuestra dirección de correo
electrónico.
De todas formas continúan existiendo
y difundiéndose otros virus que pueden producir daño:
los que destruyen o alteran información en las computadoras
o los que las infectan para utilizarlas como base para atacar
sistemas y bloquearlos. Quién busca hacer caer un sitio
haciendo que muchas máquinas intenten ingresar a él
simultáneamente utiliza este último método.
Así como existen virus que se utilizan
para generar los listados a por los que se distribuye SPAM,
también se ha generado un circuito inverso: correo
basura para difundir virus. En casi todos los spam hay un
link para responder que no se desea recibir más, en
algunos casos este link va a un sitio desde el que se descarga
un virus. Nunca hay que hacer clic sobre este tipo de link:
en el peor de los casos ingresa un nuevo virus a nuestra PC,
en el mejor de los casos confirma nuestra dirección
al spamer que se asegura así que nuestra dirección
está activa.
Actualmente existen programas y servicios
ofrecidos por proveedores de Internet para filtrar el spam,
pero los spamers crean permanentemente formas de eludirlos.
Antes los HACKERS
veían como un gran desafío quebrar la seguridad
de un sitio importante o muy custodiado (CIA, Bancos, Gobiernos),
hoy ven mucho más provechoso invadir una PC hogareña
y utilizarla como base para sus ataques. La banda ancha, que
permite alta velocidad y conexión las 24 hs, permite
también todo ese tiempo para poder atacarla.
Para prevenir este tipo de ataques es necesario
instalar un FIRE-WALL
o corta-fuego: un programa que chequea la información
que se intercambia por Internet. En caso de contar con banda
ancha este tipo de programa es imprescindible. Funciona de
manera similar a una antivirus aunque su configuración
e instalación es un poco más compleja.
¿Necesita un FIRE-WALL
? ¿Tiene dudas sobre cómo instalarlo?
Virus como el Sobig, con sus seis versiones
diferentes, instala un proxy server en las computadoras infectadas
con el propósito de usarlo para re-enviar correo basura,
de esta forma el verdadero spamer no puede ser localizado.
Incluso llegaron a crearse virus que infectaban
computadoras para utilizarlas para atacar sitios de lucha
contra el spam.
Otra posibilidad, remota pero real, es que el virus tome
datos confidenciales de nuestros archivos: claves de home
banking y números de tarjetas de crédito,
información que nunca debería almacenarse
en una PC.