Lo que a continuación van a leer, no es algo tan original,
pero si muy contundente, para entender la calidad en los
servicios, lo cual no solo se aplica en el plano laboral,
sino en nuestra vida cotidiana.
Esto mismo se ha popularizado en
varias oficinas, y supongo que les recuerda que detrás de
todas nuestras acciones hay ni más ni menos que “un Cliente”.
No necesariamente tiene que ser un Cliente “externo”. Nuestros
compañeros de trabajo son Clientes también. Esperan de nosotros
una determinada calidad en nuestro trabajo.
Los electores también somos Clientes,
y en la mayor parte de las actividades que emprendemos,
también somos “Clientes”.
Si no tenemos la visión
de nuestro Cliente, difícilmente haremos que vuelva a nosotros…
¿Sabe usted quién soy yo?
Soy el hombre que entra a un Restaurante,
se sienta y pacientemente espera mientras los mozos hacen
de todo menos tomarle el pedido.
Soy el hombre que llega a una Estación
de Servicio y nunca hace sonar su bocina, sino que espera
pacientemente mientras el empleado termina de leer las noticias
del deporte.
Soy el hombre que va a una Gran Tienda
y permanece quieto mientras los vendedores lo ignoran hasta
terminar sus charlas personales.
Puede usted decir que soy un tipo
tranquilo, paciente fácil de llevar, que nunca "hace
problemas". pero...
¿Usted sabe quién soy además…?
YO SOY EL CLIENTE QUE NUNCA VUELVE
Permitame decirle que me divierte
verle gastando miles y miles de pesos todos los años en
Publicidad y Promociones para hacerme volver a su negocio,
cuando en realidad yo había estado antes y lo único que
esperaba era un poco de cortesía e interés por mi visita.
¡Aplíquelo!, la vida será también menos dura…