Para explicarlo con un caso concreto: una
PyME solicita un préstamo en un banco presentando
como garantía el aval de la SGR, si la empresa no
paga, la SGR se encarga de cancelar la deuda. Otra servicio
que están prestando desde principios del año
2004 es el aval de cheques diferidos para ser negociados
en la bolsa. La PyMe vende los valores con los que le pagan
sus clientes, si los cheque son rechazados, la SGR los paga
en 48 hs.
Para conocer como funciona
este sistema, consulte nuestra nota “CHEQUES
HECHOS BOLSA”
La SGR no prestan este servicio de manera
gratuita, cada operación que realizan tiene un costo
para la empresa que lo solicita, pero ese costo se paga
fundamentalmente por dos motivos: porque la empresa necesita
el aval para una determinada operación o porque con
ese aval se obtiene una mejor condición (menor tasa
en un préstamo, mayor plazo, más rapidez para
obtenerlo, etc.)
El estado brinda ventajas impositivas para
los fondos invertidos en SGR. Se realiza esta excepción
porque el objetivo principal de una SGR no deberá
ser el lucro sino aumentar las posibilidades de crédito
para las empresas, y así dinamizar y mejorar la economía
del país.
Existen dos tipos de SGR las abiertas y las cerradas. Las
primeras aceptan cualquier tipo de socio partícipe,
las cerradas tienen restricciones: por algún determinado
sector de la economía o región del país.
Entre las cerradas se destacan las creadas por grandes empresas
para avalar operaciones de sus proveedores. De esa manera
le brindan a sus proveedores la posibilidad de crecer y
mejorar sus productos. Aluar, Mastellone y Siderar son empresas
que tienen este tipo de SGR.
(VER NUESTRO RECUADRO:
“TODO MUY LINDO, PERO... ¿A DONDE VOY?”
EN NUESTRA NOTA “CHEQUES HECHOS BOLSA”)
El estado argentino fomenta la existencia
de las SGR porque ayudan a mejorar la competitividad de
las PyMEs y su acceso al crédito. Por eso, por medio
del Banco Nación y Banco Ciudad como principales
socios protectores creó Garantizar Sociedad de Garantías
Recíprocas (Garantizar SGR) que fue la primera SGR
en formarse. Está funcionando desde 1997 y cuenta
con alrededor de 1300 socios partícipes.
Si una PyME desea participar de una SGR
deberá presentarse en alguna de ellas y solicitar
una calificación. Si pasa esa “prueba”
y acepta las condiciones y líneas ofrecidas, debe
hacer un aporte de capital, mediante la compra de acciones.
A partir de ese momento ya puede comenzar a disponer de
los avales y garantías hasta el monto prefijado.
Susana Clur, responsable de prensa de Garantizar
Sociedad de Garantías Recíprocas, nos explica
que el análisis que realizan es diferente al que
efectúa un banco:
“Nosotros hacemos un análisis sobre la empresa,
cuántos años hace que existe, quiénes
son. Analizamos la historia de la empresa, no tanto los
números, porque a casi todas las empresas PyMEs les
fue mal desde el 2001 hasta esta época. Además
se toman como contra-garantías otras cosas que los
bancos no tomarían como por ejemplo una maquinaria.
De acuerdo a qué tipo de instrumento necesite para
financiarse o el capital que precise es el análisis
que se le hace a al empresa.”
Esta forma de analizar, de estudiar a las
empresas parece haberle dado buenos resultados:
“Por suerte de las más de 1200 empresas que
ya están financiadas a través de nosotros
solamente una entró en mora. No solamente miramos
los balances, el empresario PyME responde con su casa, con
su capital. No es que si va a sacar un crédito se
va a ir del país, como podría pasar con otro
tipo de empresa.”
Esto además tiene que ver con que
el préstamo u operación que avala una SGR
tiene que tener un objetivo claro y concreto, que se analiza
tanto o más que el propio patrimonio de la empresa.
En cuanto al aporte de capital que deben hacer las PyMEs
que quieran participar, el monto no es importante, como
nos comenta Oscar Meola, del departamento de Operaciones
Bursátiles de Garantizar SGR:
“Conforme a la calificación es el monto que
debe comprar, hasta $ 50.000 son $ 250, hasta $ 100.000
son $ 500, hasta $ 200.000 son $ 1.000 y hasta $ 500.000,
que son el máximo apoyo que estamos dando nosotros,
son $ 2.000. Son transferibles, son acciones que desgraban
ganancias, y cuándo el socio se va, cuando quiere
dejar de ser socio, las vende.”