En noviembre
de 1914, en el hospital Rawson de la ciudad de Buenos Aires,
el médico e investigador argentino Luis Agote logró,
por primera vez, transfundir sangre sin que ésta
se coagulara en el recipiente que la contenía. El
Dr.Luis Agote, nació en Buenos Aires el 22 de septiembre
de 1868 y murió también en Buenos Aires en
1954.
El proceso de coagulación se produce en un lapso
de seis a doce minutos, lo cual hacía imposible el
almacenamiento de sangre para ser utilizada en el momento
adecuado y en las cantidades requeridas. ¿Cómo
lograr que la sangre no se coagule?
Agote emprendió un camino de búsqueda para
encontrar algo que agregado a la sangre evitara su coagulación.
Probó diversas sustancias sin resultados positivos,
hasta descubrir que el citrato de sodio -una sal derivada
del ácido cítrico- sí evitaba la formación
de coágulos, este fenómeno había sido
hasta entonces el obstáculo insuperable para transfusiones
asépticas y seguras. El citrato de sodio , parecía
ser la sustancia clave, ya que es inocua aunque sea incorporada
en grandes dosis al organismo. Efectivamente, era la solución.
Siguió luego el paso de probar su viabilidad. Después
de realizar varios estudios preliminares in vitro y en animales,
el 9 de noviembre de 1914, en un aula del
Instituto Modelo de Clínica Médica del hospital
Rawson el Dr. Agote llevó a cabo, con total éxito,
la primera transfusión de sangre citratada (es decir
con citráto de sodio) en el hombre.
Ser donante de sangre es
un compromiso voluntario y una profunda decisión
elaborada, luego de haber comprendido la necesidad de muchas
personas que atraviesan una situación difícil
de salud y requieren de la solidaridad del prójimo.
El universo de las personas que necesitan una transfusión
de sangre es muy amplio. Las personas que tienen esta necesidad
son pacientes con: enfermedades oncológicas de la
sangre, aquellos que tienen que afrontar desafíos
quirúrgicos, accidentes o quemaduras y otro tipo
de patologías, entre ellas: hemofilia, talasemia,
enfermedad hemolítica del recién nacido.
- Marco ético que rige la donación
voluntaria de sangre:
Voluntario: hay una diferencia
sustancial entre la donación por reposición,
que implica en cierto modo una presión social y la
donación voluntaria.. Difícilmente una persona
pueda negarse a donar sangre cuando surge una necesidad
en su familia o en su núcleo de amigos, o colegas
de trabajo. En cambio, el donante voluntario, es
aquella persona que por diferentes razones, comprendió
que el otro tiene una necesidad, y donar sangre puede ser
un modo de responderle al prójimo. Esto
significa que tomó el compromiso de donar sangre
de manera sostenida durante el curso del año.
Gratuito: no se debe recibir
ningún tipo de compensación económica
por donar sangre. Esto, además de sustentarse en
una base moral, responde a una cuestión de seguridad
transfusional. Hay personas que, según criterio médico,
no pueden donar sangre porque podría implicar un
riesgo para el receptor. En caso de tener una motivación
económica, difícilmente responda con veracidad
al cuestionario confidencial que precede la donación
de sangre.
Anónimo: La donación
de sangre es universal y esto nos lleva a una reflexión
acerca de no tener en cuenta "para quién"
sino, que simplemente "hay alguien" con una necesidad
imperiosa de sangre para poder continuar con
su vida. El anonimato tiene una doble función: el
receptor no conocerá la procedencia de la sangre
que le han transfundido y el donante no tendrá acceso
a conocer la identidad del receptor. Esto responde, entre
otras cosas, a la confidencialidad de la información.
Desinteresado: también
por razones de seguridad transfusional, el único
gran incentivo que debe tener la donación de sangre
es la gratificación personal luego de haber sido
un vehículo para colaborar a salvar la vida de una
persona.
- Diferentes modalidades de donación de
sangre:
Sangre Total: es la donación
más corriente, el procedimiento dura alrededor de
10 minutos y se extrae una unidad aproximadamente de 450
ml.
Aféresis: consiste
en extraer y seleccionar las plaquetas de un donante con
un equipamiento especial que devuelve a la circulación
sanguínea los otros elementos. Esto permite dar a
los enfermos que padecen algún tipo de hemorragia,
cantidades importantes de plaquetas. Este procedimiento
dura aproximadamente 2hs.
Plasmaféresis: consiste
en extraer solamente el plasma del donante y se restituyen
los glóbulos y las plaquetas. Este procedimiento
dura aproximadamente 40 minutos. Permite extraer una cantidad
de plasma más importante que a partir de una donación
de sangre total. Esta donación responde a necesidades
específicas y múltiples: accidentes, quemaduras
graves, hemofilia, prevención y tratamiento de enfermedades
infecciosas.
- Requisitos para ser un donante voluntario
- Tener entre 18 y 65 años.
- Pesar más de 50kg.
- No tener antecedentes personales de hepatitis viral,
alteraciones en el funcionamiento del corazón y/o
hipertensión.
- No padecer ni haber padecido ninguna enfermedad transmisible
a través de la sangre.
Al momento de donar sangre no tener síntomas tales
como: dolor de garganta, diarrea, dolor de muelas o
fiebre; ni estar bajo tratamiento contra infecciones en
la semana anterior a la donación (antibióticos,
analgésicos
o anti-inflamatorios).
- Algunos ejemplos de exclusión temporaria
o definitiva para la donación de sangre:
. Hepatitis B y C
. Enfermedades venéreas
. Cambio de pareja sexual
. Drogadicción
. Embarazo
. Parto u operación menor
. Lactancia
. Tatuajes y colocación de aros
Para registrarse como donador
informarse en:
http://www.redsolidaria.org.ar
http://www.fundaleu.org
La realidad Argentina en cuanto
a la donación de sangre
Actualmente Argentina no cuenta con un modelo de donación
de sangre voluntario suficiente para satisfacer las demandas
de la población.
Por el contrario, en nuestro país la donación
de sangre responde a requerimientos personales y urgentes:
. intervenciones quirúrgicas.
. quemaduras.
. accidentes.
. trasplantes.
. hemorragias en el parto y otras situaciones extremas.
Sólo el 3% de los habitantes de Argentina tiene conciencia
de la donación voluntaria y habitual de sangre.
Esta situación privilegia las necesidades individuales
y personales descuidando las necesidades colectivas de la
población, con el consiguiente deterioro de la calidad
de vida de pacientes y sus familiares. La donación
de sangre voluntaria y habitual es una de las tareas más
importantes de prevención y está al alcance
de TODOS.
Para cambiar la realidad ... Desde el Ministerio de Salud
de la Nación se ha lanzado el Plan Nacional
de Sangre, un programa de Promoción
de la Donación Voluntaria y Habitual de Sangre,
impulsado a nivel mundial por la Organización Mundial
de la Salud (OMS) y en América Latina por la Organización
Panamericana de la Salud (OPS).
En Argentina está articulado con las
Obras Sociales, FUNDALEU (http://www.fundaleu.org),
la Asociación Argentina de Hemoterapia e Inmunohematología
(http://www.aahi.org.ar)
y la Superintendencia de Servicios de Salud (http://www.sssalud.gov.ar).
¿Para qué un Plan Nacional de Sangre?
Para dar un marco organizativo y legal:
• a la donación de sangre voluntaria, habitual
y no remunerada
• al uso racional y responsable de los productos sanguíneos
• a la sangre y sus hemocomponentes evitando que sean
objeto de lucro.
¿Qué busca el Plan Nacional de Sangre?
Que toda persona que necesita sangre la tenga en cantidad,
calidad y oportunidad. El Plan Nacional de Sangre tiene
como propósito la organización de los Sistemas
Provinciales de Sangre que actualizando las prácticas
de Hemoterapia optimizarán la Seguridad Transfusional.
Fuentes y Más Info
http://www.fundaleu.org/
http://www.redsolidaria.org.ar
http://www.redsolidariacdelu.com.ar
http://www.educ.ar
http://www.fundatal.org.ar
http://www.fundacionfavaloro.org/medicinatransfusional2.htm